Oleiros, A coruña. Galicia

CALA CANABAL Y SEIXO BRANCO

     

     La pintoresca Cala Canabal se encuentra situada apenas 10 kilómetros deÁrea de Oleiros, en el Golfo Ártabro, al pie de los faros de Mera. Su extensión es de 25 metros por 25 metros de ancho. Playa aislada sin paseo marítimo principalmente compuesta por rocas y arena blanca y dorada.

 

     

     Un lugar donde el tiempo se recrea para dibujar con mimo un paisaje amigable, con el mar entregándose plácido después del choque con los farallones y la isla de Monte Meán, para formar una lengua de arena fina entre moles de granito, al abrigo de todos los vientos y con la vegetación adornando hasta los ribetes de las laderas que la contienen y albergan. Sus aguas son paraíso para los buceadores. Aquí tocó tierra, después de nadar durante horas, el práctico del puerto de A Coruña, al que perseguía el gasoil en llamas derramado por el petrolero Urquiola, aquel fatídico doce de mayo de 1976.

     Junto a la Cala de Canabal, podemos disfrutar del Monumento Natural de Seixo Branco, acantilado que lleva el nombre de un filón de piedra blanca que se ve desde el horizonte. Las vistas de A Coruña desde aquí, y las puestas de sol son espectaculares.

 

 

     

     Existe una ruta a pie, que comienza y termina en la playa de Mera que pasa por toda la costa, llegando hasta Deixo y Lorbé; desde aquí se ve el nuevo puerto exterior de Ferrol, y se puede disfrutar de los mejores mejillones del mundo!

     Podremos ver durante este paseo los faros de Mera, que son en realidad torres de enfilación construidas en 1917 y que tienen como objetivo orientar la navegación de los barcos a través de la combinación de sus luces. El Faro Pequeño está alineado con el Faro Grande, de tal modo que los barcos deben enfilar hacia el puerto siguiendo la luz de ambos en línea recta para evitar los escollos del fondo marino. Son visibles a una distancia de 8 millas.

 

     También podremos disfrutar de la laguna de aguas mixtas, que en la misma localidad es reserva de aves, forman parte de los muchos atractivos naturales de un territorio que, contiguo a la metrópoli, ha sabido resistirse a la presión demográfica y a las tensiones especulativas para llegar al presente como un paraíso, un lugar singular y distinto también por lo acogedor de sus gentes y la riqueza de sus manifestaciones culturales, incluyendo, claro está, una  excelsagastronomía .