Lleida

Pantano de Rialp y Ruta por Font de l’Hedra

 

    En la Noguera, enmarcado en pleno Pre pirineo leridano, a apenas unos 5 km del Área de Ponts, encontramos el segundo embalse más grande de Catalunya.

 

 

 

     La comarca leridana de la Noguera acoge el pantano más jóven y con mayor capacidad de la Confederación Hidrográfica del Ebro, el de Rialp, ocupa una superficie de 1.505 hectáreas y una presa con 99 metros de altura. Allí continuamos nuestra ruta para descubrir la historia y la oferta lúdica de este embalse abastecido por los ríos Segre, Rialp y Ribera Salada. Hoy, tras su puesta en funcionamiento en el año 2000, abastece de riego y agua potable a más de ochenta núcleos de población.

 

Pueblos bajo el agua

 

     Aunque los primeros proyectos que hacen referencia a este embalse se remontan a la década de los setenta, su construcción se inició en 1992. Sin embargo, este se alargó durante años tras toparse con complicaciones económicas de distinta índole y la fuerte oposición de los habitantes de municipios como Castellnou de Bassella, Miralpeix, Aguilar de Bassella, Clua d’Aguilar y Tiurana, que tuvieron que ser desalojados. Los restos de estas poblaciones restan sumergidos ahora bajo las aguas del embalse.

 

 

     La nueva Tiurana, a la que se accede por la C-14, fue reconstruida en una pequeña meseta, al lado del santuario de la Mare de Déu de Solès, y se inauguró en 2007. Allí se conservan elementos arquitectónicos del antiguo pueblo como los pórticos de la calle Mayor o la fachada principal de la iglesia parroquial de Sant Pere de Tiurana –  una construcción gótica del 1545 –  así como un sarcófago medieval y una fuente de origen árabe conocida como “El Pozo”.

 

     Los más montañeros pueden emprender una excursión hacia la cima de la Roca del Corb, en la Serra de Sant Honorat, un macizo calcáreo con grandes cerros y mesetas en altura. La ruta, circular y de menos de 10 kilómetros de recorrido, se enmarca entre los pantanos de Rialp y Oliana y ofrece unas vistas privilegiadas de la zona. Una curiosidad: en la Roca del Corb se encuentra la ermita de Sant Salvador, la más pequeña de Catalunya.

 

 

     También se puede observar La Baronía de Rialb, desde el mismo mirador del embalse, y seguir su camino perimetral hasta el dolmen de Sòls de Riu para disfrutar además de los preciosos bosques mediterráneos de encinas, pinos, sauces y robles que atraviesan las montañas. El senderismo, así como las prácticas motorizadas de enduro y motocross, son habituales en la zona. En otoño, los buscadores de setas encuentran aquí una tierra repleta de robellones, trompetas amarillas y otras variedades de boletus.

    

     En el mismo pantano, y rodeados de este entorno prácticamente virgen, los visitantes pueden navegar en kayak, alquilar barcas motoras y practicar el piragüismo. La pesca (siempre con la licencia y el permiso pertinentes) también se puede practicar en las zonas de pesca controlada del embalse y del tramo medio del río Segre y de su afluente, el río Rialb. Las propuestas deportivas se amplían con el barranquismo (en el Forat de Bulí, entre otros parajes) y el rafting.

     Descubrir la playa de montaña de Ogern, bañarse en el río y visitar el Parque de La Roca del Call, con su canal de aguas bravas, su lago artificial y sus áreas de  recreo infantil  y de picnic, son actividades familiares muy habituales. Si lo que interesa es el patrimonio artístico y cultural, la zona cuenta con muchos vestigios del románico como la colegiata de Sant Pere de Ponts y el monasterio de Santa Maria de Gualter, cuyo claustro restaurado acoge visitas guiadas.

Mirador del Cogulló y Font de l’Hedra

     Recomendable excursión circular por los alrededores de Vilanova de Meià, a apenas unos 30 km del area de Ponts, y que nos permite gozar de grandes vistas de la Noguera y del Montsec de Rubies y de Meià, con sus espectaculares paredes verticales.

     El punto de partida es en las cercanias con la Font de l’Hedra, aunque si se desea se puede venir andando desde el propio nucleo de Vilanova de Meià, por un bonito sendero al lado del lecho del rio Boix, que aumenta el horario en 30′ en cada sentido.

   

  Un indicador nos marcará el inicio del sendero a la derecha y solo tenemos que seguirlo en ascenso constante pero agradable, hasta otro poste en el que nos indica la cercanía de la Cova d’en Castejon, que está a cinco minutos del sendero.

     Posteriormente pasaremos por la Cova del Cogulló para recorrer la pista que lleva a los repetidores de la cima. Un vez allí, nos dirigimos al vértice geodésico, punto culminante de la montaña, con enormes vistas de la Noguera, y posteriormente nos acercamos al mirador del Cogulló con el pueblo de Vilanova de Meià a nuestros pies.


A nuestro regreso seguiremos la pista hasta el Coll de Cabaces, donde cogemos un sendero hasta el Pont de Gata y de allí por la pista asfaltada hasta el
vehículo, visitando la Font d’Hedra al regreso, para completar la circular. Una escapada totalmente recomendable por campingcararea.com