ISLAS CANARIAS 

Las Palmas de Gran Canaria

En Las Palmas de Gran Canaria, a unos 5 km de la población de San Bartolomé de Tirajana, se encuentra el Área Eco Finca Rural Molino de Agua, inmerso en un maravilloso paisaje rodeado de naturaleza. Situado en un lugar estratégico para visitar y descubrir este increíble lugar, campingcararea.com os recomienda esta Eco Finca que dispone de todos los servicios para un idílico y perfecto descanso en una Isla que es mucho más que sol y playa. En ella hay espacios naturales sorprendentes, poblaciones con mucho encanto y maravillas geológicas que el viajero no se puede perder. Paisajes que se vuelven volcánicos junto a cimas que rozan los 2.000 m. Una flora que cambia cada metro que se asciende y rutas increíbles para los amantes del senderismo. Todo ello envuelto en increíbles historias de piratas busca-tesoros que merodearon sus alrededores conquistadores ingleses que quisieron apoderarse de la isla.

Las Dunas de Maspalomas, a unos 20 km del área , es un símbolo de la isla. Conforma un espacio natural único en el país. Aunque resulte paradójico, constituye un oasis para frenar el desarrollo turístico de esta zona del sur de Gran Canaria. Una barrera natural que separa los grandes complejos hoteleros de la inmensidad del Atlántico. Un lugar para saltar, trepar y revolcarse entre toneladas de fina arena salpicada con las especies vegetales que consiguen sobrevivir a la esterilidad casi absoluta. Uno de los rincones imprescindibles que ver en Gran Canaria.

Roque Nublo y Tejeda. Las Islas Canarias no se pueden entender sin sus roques, elevaciones rocosas con forma escarpada que se elevan tanto en la tierra como en el mar. Son fruto de la erosión y forman figuras llamativas y sorprendentes. En Gran Canaria, el Roque Nublo es el más popular y visitado. Además de por su peculiar forma, este rincón enamora por encontrarse a 1.813 metros de altitud, lo que permite unas vistas de ensueño. De hecho, en un día despejado se puede contemplar perfectamente el Teide de la vecina Isla de Tenerife. Su ascensión se puede realizar mediante una atractiva ruta para senderistas que parte de La Culata y que desde aquí recomendamos. Los que prefieran caminar menos, pueden dejar el vehículo en el aparcamiento de la Degollada de La Goleta y hacer una caminata más sencilla y corta de 3,3 kilómetros ida y vuelta.

 

El pueblo de Tejeda, recientemente nombrado uno de los pueblos más bonitos de España es un pueblo de interior, sobre la ladera de un extinto volcán y con unas vistas que no te puedes quitar de la cabeza. Ubicado en un lugar privilegiado aparece , como por arte de magia,  después de unas serpenteantes y divertidas curvas por la carretera GC-60.

El Puerto de Mogán es un complejo vacacional con peculiar diseño situado a 45 km de Eco Finca Rural Molino de Agua. Posee una playa muy coqueta y con todos los servicios. Aunque la impresión que nos llevemos sea la de una especie de parque temático, hay que saber perfectamente que no se trata de un pueblo histórico, sino de un enclave destinado única y exclusivamente al turismo. Aún así, sorprende ver cómo se ha diseñado toda una localidad con calles peatonales, casas encaladas de no más de tres plantas, miles de flores en sus puertas y una red de canales que le otorgan un encanto especial. Mogán está repleto de bares, restaurantes y tiendas y, los viernes por la mañana, acoge un concurrido mercadillo junto a los muelles de los barcos pesqueros, los únicos vestigios del pasado que se resisten a claudicar a la explosión turística.

Mirador de El Balcón. Toda isla que se precie no puede carecer de un buen mirador sobre algún imponente acantilado. En Las Palmas de Gran Canaria tenemos el Mirador de El Balcón, en la Aldea de San Nicolás. Hay que bajar por una escaleras y deleitarse ante la vista de lo que se conoce como la “cola de dragón”, por la forma zigzagueante que van haciendo los acantilados en este extremo occidental de la isla. Tierra adentro podremos contemplar también el barranco de La Arena y el valle en el que está enclavada la Aldea de San Nicolás.

Arucas, cuna del ron canarioEn la falda del antiguo volcán de Arucas se levanta la ciudad del mismo nombre, una de las más bellas y animadas que hay que ver en Gran Canaria. Uno de sus grandes atractivos turísticos es la iglesia de San Juan Bautista, denominada como la Catedral de Arucas por su majestuoso diseño neogótico tradicional. No se trata de una catedral, ni tan siquiera es una basílica, pero a los vecinos de Arucas no se les puede quitar esa ilusión. En Arucas también se puede visitar la destilería del ron Arehucas, nombre aborigen que recibió la localidad. Por la “fábrica”, como popularmente se la conoce, se puede realizar una visita guiada donde se muestra el proceso de elaboración del ron canario más internacional y se hace un recorrido por las barricas donde se almacena, muchas de las cuales están firmadas por un sinfín de personajes famosos que visitaron la destilería.

 

 

LAS PALMAS

La primera ciudad fundada por la Corona de Castilla fuera del continente europeo (1478) recibió el nombre de El Real de las Palmas. A un costado del barranco del Guiniguada, en el actual barrio histórico de Vegueta, nació una urbe a todo color que contó como huésped a Cristóbal Colón y las sus carabelas en el verano de 1492, desde donde zarpó dispuesto a cambiar el rumbo de la Historia. Un agradable casco viejo colonial que sirvió de prueba de fuego a los postreros valores arquitectónicos implantados en el Nuevo Mundo, la brisa del Atlántico enriqueciendo un clima privilegiado los doce meses del año, una extensa playa urbana como Las Canteras donde la vida marina se desenvuelve con naturalidad a tan sólo unos centímetros de la orilla. Las Palmas de Gran Canaria es un destino ideal para escapar de la rutina y dejarse llevar por el latido de este afortunado rincón del archipiélago.

Las Palmas de Gran Canaria tiene mucha historia que contar. Sobre los nativos que habitaron la isla dejando más huella de las que cualquiera cabría imaginar. Sobre la llegada de Juan Rejón y los primeros años bajo el reino de los Reyes Católicos. Sobre su expansión en la época colonial y la llegada de piratas y corsarios quienes asolaron sus costas. Sobre la niñez y adolescencia de Benito Pérez Galdós y la voz inmortal del tenor Alfredo Kraus. Sobre los lienzos coloridos de Néstor y la llegada del gran Carnaval con que muchos empiezan el año con ilusión (nada que ver con el primero de enero). O sobre los marineros anónimos e ingeniosos buscavidas que formaron la idiosincrasia de una ciudad nacida para no pasar desapercibida.

Las Palmas de Gran Canaria no sólo es una buena base para explorar la isla sino que, por sí sola, cuenta con múltiples atractivos dignos de tener en cuenta para una escapada de varios días. Museos, paseos históricos, probar la mejor gastronomía canaria, kayak o snorkeling en la playa de Las Canteras, perseguir cactus (sin pincharte) y dragos en el jardín botánico más extenso de España, asomarte a una caldera volcánica, montar en tuk tuk como si estuvieses en el Sudeste Asiático y divisar muy de cerca las particulares regatas de ese deporte tradicional llamado vela latina canaria, desde campingcararea.com podemos asegurar que no tendrás tiempo para aburrirte.

Perderte por el barrio histórico y más genuinamente colonial de Las Palmas de Gran Canaria, barrio de la Vegueta, Aquí en el conocido Real de Las Palmas, se detuvo Cristóbal Colón con las tres carabelas durante su primer viaje en 1492. Y desde 1951 todo esto se cuenta de manera magistral en la conocida como Casa de Colón ubicada dentro de un enjambre arquitectónico que incluye la vivienda del gobernador así como otros edificios aledaños que se unieron a posteriori para formar este gran museo.

Una de las barriadas más pintorescas es San Juan, característico por sus fachadas de diferentes colores posee unas vistas de La Vegueta y la catedral, con el océano al fondo, que son un puro deleite. También resulta agradable ir hasta La isleta y asomarse a la playa del Confital, ahora protegida y que tanto gusta a los surferos, así como vislumbrar el pasado aborigen de la isla en «la cueva de los canarios», uno de los muchos yacimientos arqueológicos que se conservan en el área.

No puedes irte sin degustar su magnifica gastronomía. Si tienes buen saque, te aseguramos que las papas arrugadas con mojo picón o negras con almogrote, el queso frito, el escaldón de gofio, la carne de cabra o el sancocho de cherne son para volver loco a cualquiera (en el buen sentido). Así que en un viaje de este tipo no se puede descuidar en absoluto las buenas condiciones culinarias de las que presumen las islas. Además la relación calidad/precio es excelente en la ciudad y lo raro sería no salir con una sonrisa en los labios de cada homenaje gastronómico… Ah! Y la opción de picotear en el mercado del puerto muy cerca de la playa de Las Canteras, se ha convertido en un clásico palmense.